Patologías Organización (I)
El Directivo Incompentente.
"La felicidad del cuerpo consiste en que el alma lo gobierne", Erasmo.
El perfil de los directivos actuales debe permitir atraer, retener, y gobernar el talento de las personas que trabajan en sus organizaciones empresariales. El Liderazgo debe ser la máxima expresión de su comportamiento en la organización, pero ésta, a su vez, debe reflexionar de forma contínua para obtener de la máxima adaptación a los tiempos en que vive. Esto es, reflexionar profundamente sobre su estructura, su personal, sus competencias, su misión, su visión, y sus espectativas futuras. Y reescribir su realidad cuando sea necesario.
El Líder de éxito depende de la eficacia con que esté estructurada su Organización, pero ésta no puede sobrevivir sin Líderes de éxito.
Una vez alcanzado este grado de solvencia no podemos permitir la Incompetencia. Con frecuencia, nos encontramos con directivos incompetentes. Quién o qué ha hecho que estén ahí? Debemos entender que el Poder es causa de la ambición e inteligencia emocional de quien se ha sabido diestro y firme en alcanzarlo. Pero que es habitual rodearse de incompetentes para gobernar en el puesto con tranquilidad...es un comportamiento muy humano.
Un ejemplo, la figura del sargento militar, el tópico gobernante de soldados que grita y manda. Su papel es necesario para imponer una normas de conducta emocionales y claras sobre una tropa a menudo carente de estudios y formas.
Sin embargo, este sargento no debe asumir el papel de un directivo de nivel si antes adquirir la adecuada formación y haber sido valorado a posteriori como apto para el puesto.
Parece tan evidente este caso que nadie lo pondría en duda, pero es un caso extrapolable a la vida empresarial. Existen dos modelos de gobierno sobre las personas para estos casos; el que APLASTA a los demás para subir él, y el que hace SUBIR A TODOS para subir él también. Así, el que tiene alma de sargento, optará por la primera opción. Pero estos modelos de gobierno son el cáncer en una organización porque son directivos que no encuentran nunca la paz y se enquistan en la estructura sin ser ni rentables ni competentes en nada.
Qué o quién los ha metido ahí? Sigo preguntando.
Pues este problema obedece al modelo organizativo al que corresponda su empresa, a saber:
- Si lo único que le interesa son los resultados económicos.
- Si no le importa la opinión de su gente.
- Si lo que premia es la supervivencia de sus mejores empleados.
Así, el Alto Directivo que se obsesiona por el Poder Total y la Cuenta de Resultados positiva, al margen del producto, servicio, misión, y visión, de su empresa, se convierte en un ser despótivo y autoritario dado que para él el fin justifica los medios. Y sus empleados acabarán enganchados a él o marcharán.
Luego, mi reflexión es el reto actual que viven las Organizaciones dado que deben retener el talento de sus empleados y gestionarlo para ser más competitivas y coherentes. No se trata de Ser, Saber, y Saber Hacer, tan "sólo", se trata de conseguir que la gente desee hacer lo que tiene que hacer. Que acepte entender por qué lo realiza el trabajo para el que ha sido contratado.
Y esto implica, a su vez, una profunda auto reflexión contínua de la propia Organización.